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Brasil, un mercado excepcional

Amador de Carvalho es un optimista y tiene motivos para serlo.
El director general de Brown-Forman de Brasil contó aspectos de la realidad de crecimiento y desarrollo y las chances de que Argentina se sume a esa potencialidad.
“Brasil vive un momento único y tengo mucho de positivo para contar.
Parecería que la promesa eterna se va a hacer realidad y esto no es solamente bueno para Brasil sino para toda la región, incluyendo a la Argentina.
Por ello, vivimos una situación única que debemos reconocer para aprovechar”.


“Los números de Brasil son extremadamente positivos, tanto que nosotros mismos nos asombramos. Tenemos la inflación bajo total control, un Banco Central independiente, un Riesgo País muy bajo, cambio estable, capacidad de inversión externa muy alta, tasas de interés muy elevadas (lo que es un problema) pero mucha solidez en el sistema financiero, por eso no hemos sufrido tanto la última crisis. Por todo ello podemos decir que hay una inversión externa muy alta, lo cual produce un calentamiento del mercado y la economía. Tenemos pleno empleo y estamos en crecimiento de la producción industrial. Nuestra deuda externa se ve controlada por las reservas, lo cual nos da una caja más que suficiente como para pagarla.

“A mis 50 años, realmente nunca creí que iba a llegar a ver esta realidad de mi país. Pero se ha dado. Hoy somos el segundo país exportador de alimentos del mundo y si nos sumamos a la Argentina, las posibilidades de capitalización en este aspecto son increíbles. ¿Es todo esto mérito de Lula? Esta tendencia se ha iniciado mucho antes, pero Lula ha sabido capitalizarlo y aprovecharlo. Hubo todo un proceso de re pensamiento del Estado y la realidad. Tenemos mucho crecimiento en materia petrolera, lo cual es bueno para nuestras perspectivas.

“Brasil vive momentos de euforia. Hay corrupción y escándalos públicos, pero si uno abre el diario, puede contar hasta 20 páginas de buenas noticias: crece la demanda de vuelos, sube la producción petrolera, llegan empresas extranjeras a instalarse, mejora la Bolsa, etc. No estoy haciendo apología del gobierno, sino contándoles la realidad. Hay buenas perspectivas y ello se contagia.

“Las ventas en el retail han crecido notoriamente en los últimos 7 años, en porcentajes superiores al 60% Hoy las mismas llegan a 170 mil millones de dólares. Ha habido una evolución también en materia de tiendas, alcanzando actualmente a 75 mil negocios en todo Brasil. La distribución por región sigue privilegiando el crecimiento del sudeste, aunque crece en todo el país. Sao Paulo sigue siendo la principal plaza para cualquier negocio en Brasil, ya que ese estado representa el 35% de la actividad económica del país, lo cual se refleja también en el tema supermercadista.

“A pesar de la concentración y de la consolidación de las cadenas, en el mercado brasileño no hay problemas con ese tema, puesto que es tan grande la población que hay lugar para todos. Las tres principales cadenas instaladas (Carrefour, Walmart y Pao de Azúcar) no representan más que el 38% de todo el mercado. Hay una fragmentación tan grande del mercado que permite el crecimiento de todos y la incorporación de muchas nuevas opciones. El costo de penetración no es tan alto.

“Los chilenos, con Cencosud a la cabeza, siguen comprando posiciones en el noreste de Brasil. La Argentina tiene ventajas de exportación que no aprovecha como por ejemplo la industria textil. Basta con ver por la calle a la gente vestida y reconocer una industria muy sólida que podría ser exitosa en mi país. No en vano vienen millones de brasileños a comprar ropa a la Argentina. Hay una oportunidad enorme.

Argentina exporta 30% de lo que importa de Brasil. Son números ridículos que deberían aprovechar al máximo, ya que estamos cerca, sin barreras no aranceles extraordinarios, por lo cual no hay motivo para no hacerlo.

“Somos el segundo país del mundo en tráfico aéreo, el quinto en internautas, el quinto en uso de celulares, todo lo cual presenta un potencial de consumo muy grande. Tenemos una capacidad de evolución muy alta, porque como decía José Ingenieros, evolucionar es cambiar. Sao Paulo como ciudad va a cumplir 500 años, con 660 mil millones de dólares de PBI. Si fuese un país sería el nro. 20 del mundo, delante de Argentina. Brasilia, por su parte, tiene 50 años y un PBI de 93 mil millones. Si fuese un país sería la economía 65 del mundo.

“Los argentinos tienen que aprender el sentido de la urgencia. No se puede esperar, hay que hacer las cosas hoy no dejarlas pasar.

“Motivos para optimismo? Hay demasiados. Las reservas son enormes, los bancos son muy competentes, eficientes e informatizados, no tenemos una burbuja inmobiliaria, hay construcción en pie, el mercado interno es enorme y contamos con una matriz energética enorme, estabilidad jurídica, coherencia y consistencia en los gobiernos, hay marcos regulatorios, seguridad para todo tipo de iniciativas con una gran distribución de la renta.

“Hoy el tema que deberíamos tener es la resolución de la clase media, que no para de crecer en Brasil. Hoy son la mitad de la población de Brasil y 30 millones de los 90 millones que la componen, se han incorporado en los últimos años. Hay un incremento real del 90% del salario mínimo y la canasta básica ha crecido en potencialidad.

“La variación del 2009 ante el 2008 fue del 9% en la clase B y 12% en la Clase C, en materia de renta, o sea que crece adonde debe crecer: debajo de la pirámide. Hay muchas oportunidades en el interior, con grandes ciudades que ofrecen posibilidades de consumo de todo tipo. Es un área para mirar cuando uno quiere hacer negocios en Brasil. Somos un país muy grande y con enormes posibilidades.

“Si seguimos como estamos y no pasa nada dramático, para el 2024 tendremos el mismo nivel de estabilidad que Estados Unidos, con una gran clase media fortalecida.

“Hay muchos desafíos que resolver, pero hay intención y herramientas para hacerlo. Necesitamos una reforma política y fiscal, bajar la burocracia, que mejore la seguridad, la educación y la salud y la infraestructura, un real cuello de botella. O sea, siguen siendo todas grandes oportunidades. Si la Argentina lo logra, podríamos en conjunto ser una gran potencia. Hoy podríamos ser la quinta economía mundial si unimos esfuerzos”, concluyó.